sábado, 13 de septiembre de 2014

Reseña: Los Cazahuesos

Los Cazahuesos.
Malaz: el libro de los caídos 6.

Steven Erikson.


Reseña de: Santiago Gª Soláns.

La Factoría de Ideas. Col. Solaris fantasía # 95. Madrid, 2013. Título original: The Bonehunters. Traducción: Marta García Martínez. 850 páginas.

Superado ya el ecuador de la serie, Los Cazahuesos, «inicia» la senda hacia el final de la misma. Continuación más o menos directa, dos meses después, de los sucesos del cuarto volumen, La Casa de Cadenas, retoma también algunas líneas de la inmediata Mareas de medianoche, y, en general, se convierte en el punto de reunión de todo lo que se ha venido narrando hasta ahora, con lo que la lectura de la presente reseña muy posiblemente —más bien seguro— desvela eventos sucedidos con anterioridad y que no debieran ser conocidos por aquellos que no hayan leído las novelas precedentes y deseen mantener la sorpresa. Para deleite de sus aficionados Erikson sigue retorciendo las múltiples tramas, añadiendo nuevas capas, gran cantidad de información y toda clase de detalles por muy minúsculos que sean, a veces a costa de casi «perder» al lector entre crípticas referencias a personajes y eventos pasados y venideros, convirtiendo la novela en un auténtico punto de inflexión dentro de la saga.

martes, 9 de septiembre de 2014

Reseña: Ocúltame entre las tumbas

Ocúltame entre las tumbas.
Tim Powers.
Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Ed. Gigamesh. Col. Ficción # 54. Título original: Hide Me Among the Graves. Traducción: Ana Quijada. 445 páginas.
En 1989 Tim Powers publicó una de sus más célebres novelas, The Stress Of Her Regard (La fuerza de su mirada); 23 años después, en 2012, vió la luz su secuela, la que ahora ocupa esta reseña y que disfrutamos gracias a la edición de Gigamesh tras mucho tiempo sin que el lector pudiera encontrar en español alguna de sus obras inéditas. No es imprescindible en absoluto, pero sí muy, muy recomendable, haber leído por anticipado la primera, ya que existen ciertas referencias a personajes, situaciones y objetos que viene bien conocer, y, sobre todo, porque es una estupenda lectura. Además, cabe advertir también que existe un relato «puente» entre ambas novelas, titulado Tiempo de sembrar piedras, protagonizado por Edward Trelawney en sus aventuras por Grecia e incluido en la antología publicada por Gigamesh con el mismo título, y cuyos hechos narrados tienen cierta importancia aquí. Ocúltame entre las tumbas, una nueva fantasía histórica del autor, sigue su «fórmula» habitual de, mediante una profunda investigación, tomar unos determinados personajes y acontecimientos históricos e introducir entre los intersticios de lo real, sin forzarlo en absoluto, diversos elementos fantásticos que encajan a la perfección con lo documentado. Byron, Shelley y Keats en La fuerza de su mirada, Coleridge en Las puertas de Anubis, Bugsy Siegel en La última partida, Kim Philby en Declara… Y ahora le toca su turno a los artistas prerrafaelistas y el Londres victoriano, donde los espectros vampíricos que atormentaran a los poetas románticos en su periplo europeo, por Suiza e Italia, vuelven a tomar consistencia. Y traen con ellas una amenaza mayor de lo que pudiera imaginarse.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Reseña: Perillán

Perillán.

Terry Pratchett.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Fantascy. Barcelona, 2014. Título original: Dodger. Traducción: Manu Viciano. 398 páginas.

En un breve «descanso» de las novelas dedicadas a su serie del Mundodisco Pratchett ofrece aquí un libro que no se aleja demasiado de lo que son las constantes de su obra: ironía, humor, intriga, aventura, incipiente romance, personajes peculiares, crítica social y certeras reflexiones a través de una declaración de amor, aunque tal vez no de admiración precisamente, hacia una ciudad de la cual su Ankh-Morpork no es sino un reflejo distorsionado y bastante menos húmedo: el Londres victoriano, sus sucias callejas y sus habitantes menos favorecidos; y lo hace añadiendo un hermoso tributo hacia un escritor que también se sintió fascinado por ellos convirtiéndolos en protagonista de un buen número de sus obras: Charles Dickens. Perillán es un drama histórico de corte juvenil con ciertos elementos de ficción fantástica y abundante humor, un libro lleno de «homenajes» nada ocultos, como el dedicado en el propio título a cierto personaje de Oliver Twist.