martes, 24 de enero de 2017

Reseña: Sopa de elegidos

Sopa de elegidos.

Pablo García Maeso.

Reseña de: Santiago Gª Soláns.

Sportula. Gijón, 2016. Edición digital (epub). 470 páginas.

Empecemos la reseña con un sucinto análisis de la portada del libro. Lo primero es el título: Sopa de elegidos. Chocante. Llama a la diversión, ¿no? Humorístico ciertamente: Vamos a hacer un buen caldo procedente de unas de las figuras más prototípicas de la literatura fantástica, el «elegido», el hombre o la mujer marcados por el destino para la grandeza, el héroe o la heroína con una misión irrechazable de la que seguro depende el mundo entero. Vamos a transgredir los clichés, a jugar un poco con los tropos, y a reirnos un rato... Un título sugestivo y sugerente, eso está claro. Una sensación de diversión inminente potenciada por la ilustración elegida para acompañarlo: Dos personas dándose un «baño» metidos en una gran marmita: una jovencita con aspecto más bien resignado, aburrida, y un tipo musculoso, que no parece del todo humano —esas orejas y ese colmillo...— bebiendo con un cazo del propio líquido en que se encuentran. Sí, sin duda invita a pensar en una historia de intención hilarante, repleta de chistes y situaciones cuando menos curiosas… Bueno, la novela divertida lo es un rato, pero desde luego no se trata de una comedia —o de «solo» una comedia al menos—, y si no que se lo pregunten a los protagonistas. Una pareja que no va a dejar de pasarlas canutas y que, apenas recorrido un cuarto de la narración, ya han tenido que afrontar algún que otro asesinato, violación, incendio, engaño, envenenamiento, palizas y toda clase de desgracias. Embarcados en el proverbial viaje de búsqueda y descubrimiento en pos de reunir a un grupo de —¡sí!—, elegidos, el suyo no va a ser ningún camino de rosas. Pero no creo que el lector vaya a tener queja en absoluto. García Maeso mantiene firme el pulso guardando un decidido equilibrio entre el drama y la diversión para ofrecer una historia repleta de fantasía e imaginación. Y lo hace con una estilizada prosa que es toda una revelación.

En la gran nación unificada de Hemisferio, cuya sociedad sigue lamiéndose las heridas de una no muy bien digerida derrota militar y un armisticio impuesto frente a los orcos del norte, Fusa Goretti es una joven que sueña con poder estudiar alquimia, unos estudios altamente restringidos por el gobierno de La Entente, así que cumple un voluntariado como asistente funcionarial en el odiado Ilustre Cuerpo de Corregidores Sanitarios. Esa es la única manera en que la hija de un pobre limpiabotas pueda acceder a los estudios superiores, ya que, a cambio de un año de servicio, La Entente se hará cargo de todos sus gastos universitarios. Cumpliendo con una encomienda propia de su cargo, Fusa visitará el villorrio de Ánadran, donde conocerá al peculiar alguacil del lugar, el semiorco Knork el Impredecible —y vaya si lo es—, un veterano de guerra con el que, sin comerlo ni beberlo y bajo una falsa identidad, se verá embarcada en la vital misión de reunir a un grupo de antiguos héroes, la Comisión Casual, con el objetivo de impedir el mismísimo fin del mundo. Casi nada…

Con un humor —y sí, hay humor de sobra, fruto casi siempre de la situación y el equívoco— más cercano al de P.G. Wodehouse que al de Terry Prachett, y en un mundo de apariencia semi medieval con retazos renacentistas, García Maeso ofrece una singular aventura, llena también de desventuras, donde no todo es lo que parece, el peligro es continuo, la amistad surge del lugar más inesperado, la traición acecha en cada recodo del camino, la denuncia social está a la orden del día, la importancia de la literatura está muy presente y nadie parece saber por qué demonios el bufón no hace imitaciones. Y es que junto al humor hay también mucho drama, y en concreto hay una escena que congela cualquier asomo de sonrisa que pudiera haberse esbozado, y es ejemplo del buen hacer del autor que se pueda seguir avanzando, e incluso recuperar la diversión, después de un mazazo semejante que reverbera durante buena parte de la narración.

Fusa, narradora en primera persona del relato, es una joven que enseguida se define con una personalidad propia en la mente del lector a fuerza de chascarrillos, quejas, resignaciones y actitudes muy rectas que la fuerzan por el camino de los héroes sin poseer actitudes heroicas en absoluto —más bien todo lo contrario—. En cambio Knork, en su papel de contrapunto, no termina de despegarse de la sombra de su partenaire femenina a pesar de contar con alguno de los pasajes más agradecidos de la novela; un problema, quizá, generado por las necesidades narrativas de la primera persona. Junto a ellos, o más bien cruzándose con ellos, un elenco de personajes a cada cual más singular y curioso que ayudan al perfecto discurrir de la trama: El estirado Lord Axel Meadows —pronunciado Midous—, muy pagado de sí mismo y de su importancia en el orden de las cosas; un heterogéneo grupo de miembros, a cada cual más especial, de la Intendencia Arcana, encargados de reunir los materiales que necesitan para ejercer su arte los alquimistas de La Entente; el joven Brodi Ayach, un cerrajero que tal vez no debiera ejercer esa profesión; la resignada Sufrida Novedad, autora de Las crónicas de Arcadio el Virtuoso, libro que guarda más de un secreto relacionado con la misión de los elegidos; el impagable elfo Hárpagon y su desconcertante inocencia; la descarada, implacable y revolucionaria líder estudiantil Corina; ciertos monjes seguidores de Onigbah y su particular filosofía, incluido el prior de uno de sus monasterios con una participación más que decisiva;… Y muchos, muchos otros personajes a cada cual más significativo, importante, inquietante o divertido.

El mundo subcreado se revela poco a poco a los ojos del lector, sin ningún atropello ni abuso en la cantidad de información suministrada de forma directa, como un grandísimo escenario postbélico y muestra a los ciudadanos de Hemisferio en un estado de desconfianza, de recelo, de descontento y efervescencia social, con buena parte de los gremios enfrentados con el gobierno y los estudiantes, protestando por los precios abusivos de las matrículas y tasas universitarias, organizados en una acampada de protesta en la ciudad de Irsalia. En medio de ese ambiente de conflicto en ebullición los protagonistas emprenderán un largo viaje que les llevará incluso, un tanto a trompicones, a Beruhmte, capital del Vasto Imperio Dodatkowal, la nación vecina al otro lado del Oceáno Rocoso, donde descubrirán que los giros no cesan por muchas claves del misterio que se descubran y que las cosas siempre pueden retorcerse un poco más.

El autor, en su novela de debut, hace gala de una escritura, fogueada en otros menesteres, que nada tiene que envidiar a la de otros escritores con muchos libros en su haber. Firme, clara, amena, entretenida, equilibradamente descriptiva, y con un toque castizo —¡bocatas de morcilla!— que por un lado le da entidad propia pero por otro resulta un tanto «chirriante» al llevar elementos de nuestro mundo —referencias a cuentos populares, a dichos y refranes, e incluso a localizaciones reales— al subcreado causando una ruptura de la inmersión y del pacto de suspensión de la incredulidad —aunque por lo que sé esto podrían ser solo manías mías—.

García Maeso ha creado para Sopa de elegidos un escenario y una ambientación tan grandes que, dado que las tramas presentes se cierran de forma totalmente conclusiva, invitan a que el autor pueda desarrollar allí nuevas aventura de estos u otros personajes, sin limitarse a una única entrega. Una novela que, con sus cargas de profundidad, sus acerados dardos y sus situaciones —y denuncias— escabrosas, se revela como una lectura ligera —sus casi quinientas páginas parecen muchas menos—, entretenida, ingeniosa —con un humor inteligente que no se rebaja al chiste fácil, aunque sí al juego de palabras— y a cuyos protagonistas el lector tendrá que acompañar hasta el final si desea saber por qué el bufón no hace imitaciones.

3 comentarios:

Rul T. dijo...

Tiene una pinta excelente. La verdad es que entran muchas ganas de echarle el guante una vez leída la reseña.

Saludos!

Mangrii dijo...

Hola :) A este le tengo muchas ganas desde que Felicidad Martinez hablo de él por las redes, tengo que cogérmelo para el Kindle, que ahora me has despertado mucha curiosidad. Un abrazo^^

Santiago dijo...

Es una lectura que merece la pena, aúna muy bien lo divertido con lo dramático en un tono de continua aventura. Seguro que lo disfrutáis.

Saludos